Me escriben aquellos y -sobre todo- aquellas aventad@s que son fuertes de carácter, de criterio y con personalidad propia. No les importa el quédirá la plebe, la masa, los borregos, los defiendecausasgratuitas, los vecinos sin vida propia. Un vecino sin vida propia adora asomarse cuando haces cualquier sonido, por imperceptible que sea, mira por su ventana cuando oye que sales, que llegas, que te bajas del auto, finge que sale de su departamento de manera fortuita excepcionalmente coincidente con tu salida del tuyo buenos días Efrén qué milagro voy a la farmacia... Explicación no pedida, acusación manifiesta. Salió sólo para preguntarte qué haces, cómo te va, siempre sí sigues trabajando donde estabas? Husmeo, luego existo. Es su lema. Pero el chismorreo de un vecino sin vida propia es, para los fuertes de corazón, irrelevante. Éstos son los que se animan a escribirme, y a seguirme, y a darme retweets y likes en Twitter y comentarios en Instagram ( instagram.com/sergioandrade1o ), sin pena ni miedo ni reservas. Viene esto a cuento, porque entre mensajes de fuertes de carácter y personalidad he de encontrar siempre cosas interesantes, apuntes lúcidos, señalamientos coherentes. Hoy, una instagrama me pidió que no deje de escribir, y que no ande buscando tanto ese mundo que se me perdió, que mejor siga escribiendo y me invente uno nuevo. Mi respuesta a su comentario la encontrarán en Instagram. Aquí valga decir que nel, pastel. Seguiré escribiendo...pero también, buscando. Como mi idioma castellano, Español, para más señas comunes. Mi Español castizo. Ya por los años de los hippies percibía que mi idioma estaba transformado, pero curiosamente, quizá enriquecido por múltiples términos, ésos que son los típicos de cada generación adolescente que se complace en hacer su propio dialecto contra-establishment, anti-adultos. "Qué oso!" decían los cuates. "Aliviánate, carnal", y por ahí. Pero aun así, conservaban los interlocutores ciertos tiempos de los verbos, ciertos modos, algunas expresiones del lenguaje formal. Hoy, por ejemplo, el subjuntivo ya se nos perdió. Rara gente lo usa, ya sea en presente o en futuro. Se limitan los hijos de Axayácatl y doña Inés, deformados por la subcultura y la decadencia -quizá por el Inglés, que no lo tiene como verbo modalmente particular- a pergeñar expresiones mal construidas en presente del indicativo, sea oración condicional, subordinada o de duda o posibilidad futura. "Voy a la fiesta", "Si voy a la fiesta", "Si hoy por la noche voy a la fiesta" y similares planteamientos de acciones muy distintas tanto gramatical como funcionalmente en nuestro mundo de la acción y las posibilidades, son expresadas con el simple y facilón presente del indicativo: "voy". Hace falta ver canales españoles o chilenos para hallar la correcta expresión de esas acciones e intenciones, y para hallar palabras casi extraviadas por los rumbos de la San Rafael: "consumición", por ejemplo. Pero esa parte de mi mundo perdido se afecta más por la presencia de nuevas formas de calificar, de describir. Iba yo por las calles de Anzures en ese viaje buscaportaviandas a la Ciudad de México, motivo de mis memorias de esta crónica en tres partes, y me había detenido a comprar algún helado trash en una tienda trash ( un Cornetto en un Oxxo, pues), cuando alcancé a escuchar "Apúrate bebé, ahorita no pasan carros". Me volví para mirar de qué se trataba y vi a un hombre como de unos treinta años pedaleando una bicicleta de aluminio bruñido fantásticamente plateado con aplicaciones de fibra de carbono... Me imaginé que atrás de él aparecería algún niño o niña de muy corta edad, un bebé casi.....estaba yo tratando de conciliar la idea de un bebé lejos de la mano de su papá o en una bicicleta pequeñita a la deriva, escuchando al padre apurándolo entre mis sentimientos de espanto y peligro por la posibilidad de que el niño saliese a la calle aceleradamente y alguno de los autos lo embistiese...cuando apareció ante mí una gandula como de treinta años subida en una bici similar a la del millennial anzuriano. Ahí entendí: El bebé - la bebé!- era esa mujer, y la palabra era un término de cariño y chiqueo, un arrumaco, pues, soltado como acostumbran ahora, hacia la pareja amorosa. "Bebé"? Bebé por dónde? O de dónde? Bueno, igual podía ser: "Apúrate, chupito", "Apúrate, churrasquito", "Apúrese, mi ñeñeliqui", o babosadas por el estilo.
Pero el término "bebé" me hizo reflexionar en que haya una tendencia actual, bastante señalada, a querer entender a la pareja como de mucha menor edad, la misma tendencia que haya hecho que sea casi obligatorio rasurarse el pubis y quedar como bebé en cuna de caoba. Así: "Véngase, mi bebé..." y "Mi bebé por aquí" o "Mi bebé por allá", tomarían mucho sentido y serían coherentes en un Starbucks, en el sofá o -principalmente- en la cama.
El tema da para profundizar. El mundo se volvió de bebés lampiños olorosos a limpio jugadores de Pokémon visitadores de Comic-Cons veedores de Supermán vs Batman enviadores de caritas escogedores de emojis babeantes seleccionadores de emoticons, en vez de constructores de frases
racionales lógicamente descriptivas. Y ésa es otra parte del mundo que se me ha perdido. Pero casi da igual, pues también se me ha perdido La Anzures entre tanta mala taquería y tanta mala fonda disfrazada de mexicano gourmet.
Y el "ahorita" del ciclista ?
Nunca he sabido como entender un diminutivo de adverbio. Pero eso ya desde mis tiempos me confundía. "Lueguito". "Despuesito...". "Ahoritititita salgo para allá...!
Y mi portaviandas, mi tiffin famoso?
Jamás apareció, ni por Corregidora, ni en el pasillo seis del Anexo de la Merced. Y si no estuvo ahí, en dónde podría estar en este México donde fuera de México todo es Cuautitlán? Si no en Tenochtitlan...en dónde, pues?(Ya escucho a los toltecas y tarascos quejarse de mi discriminación tribal. No se me escamen. Mejor díganme si en sus ranchos -como el mío- venden tiffins. Y así me callen la boca.
Seguiré a la búsqueda de mi mundo perdido.
Jajajaja me dio tanta risa lo del bebé, me gustaría verlo relatando es o sea en vídeo...ah y ojalá que esos sonidos por los que los vecinos se asoman sean algo normal jaja. No deje de escribir maestro, me encanta leerlo! ☺️
ResponderEliminarJajajaja me dio mucha risa lo de bebé. Me gustaría verlo relatar eso en vídeo Don Serch...y esperemos que esa ruidos por los que vecinos se asoman sean de lo más "normal" jajaja. No deje de escribir maestro, me encanta leerlo! 😊
ResponderEliminarJajaja me dio risa lo de bebé, lo contó tan chistoso como para verlo en un vídeo...y esperemos que los sonidos por los que los vecinos se asoman sean "normales" ��. No deje de escribir maestro, me encanta leerlo! ��
ResponderEliminarHola! Saludos! Creo que waltmart o Toperware sera la única solución para encontrar una portavianda y así llevar la comida, y el tiffin sanos y salvos. (Las galletas y demás contarían colotiffin?)
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